Cuado él termia yo me recargo en su pecho, siento su respiración agitada, se desvive mientras yo accedo a sentir su cuerpo, hace siete años que empezamos esto, ya no importa que su cuerpo este perfectamente cuidado ni las dimensiones de su pene.
Como ya lo dije, el día que esto termine, estoy decidida a llamarlo, se llama Ricardo y cuando lo vea se la voy a mamar.
viernes, 30 de enero de 2009
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